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Perspectivas de la Renta Fija para 2026

Perspectivas de renta fija: priorizar el carry y la calidad

Tras varios años dominados por una elevada volatilidad y por cambios abruptos en el régimen monetario, la renta fija europea entra en 2026 con un perfil más estable y, sobre todo, más legible.

En un entorno de crecimiento moderado, inflación controlada y tipos de interés ya “normalizados”, el crédito vuelve a ocupar un lugar central en las carteras. No tanto por la expectativa de nuevas compresiones de spreads, sino por su capacidad para generar rentabilidad recurrente a través del carry, siempre que se combine con una disciplina estricta en la selección de emisores.

El escenario macroeconómico de referencia es el de un aterrizaje suave de la economía mundial. El crecimiento global debería situarse en torno al 3%, con una contribución más modesta —entre el 1% y el 2%— de las economías desarrolladas. La inflación tendería a estabilizarse en torno al 2% en la zona euro y a situarse ligeramente por encima de ese nivel en Estados Unidos, sin señales de desanclaje, dentro de un entorno de precios compatible con los objetivos de los bancos centrales.

En este contexto, la política monetaria entra en una nueva fase. Tras realizar la mayor parte del ciclo de recortes entre 2024 y 2025, los bancos centrales se aproximan a niveles de tipos considerados neutrales. La postura de la política monetaria se vuelve más paciente y dependiente de los datos, con unos tipos a corto plazo que dejan de ser claramente restrictivos, mientras que los tipos a largo plazo incorporan primas más elevadas. Estas primas reflejan, en gran medida, la persistencia de déficits públicos estructurales y la progresiva reducción de los balances de los bancos centrales, factores que seguirán influyendo en la configuración de las curvas de tipos.

Fundamentales sólidos y tasas de impago contenidas

Desde el punto de vista crediticio, los fundamentos parten de una base sólida, especialmente en el segmento Investment Grade. Los emisores presentan, en promedio, un uso moderado del apalancamiento, márgenes elevados, una cómoda cobertura de intereses y calendarios de vencimientos bien escalonados. En este universo, las tasas de impago continúan siendo prácticamente nulas en los escenarios centrales y la dinámica de rating es globalmente positiva. No obstante, a medida que el ciclo madura, el segmento BBB- requiere una atención creciente, ya que el margen de error se reduce en un entorno de crecimiento más moderado.

En High Yield, el ciclo se encuentra más avanzado, pero sigue siendo funcional. El apalancamiento agregado se mantiene en niveles razonables, los vencimientos se concentran mayoritariamente más allá de 2027–2028 y los cupones más elevados ya han sido incorporados en los planes de negocio de muchas compañías. Para 2026, los impagos esperados se sitúan en torno al 2–3%, concentrados en sectores y emisores más frágiles, lo que apunta a tensiones puntuales más que a un problema generalizado. El universo High Yield sigue siendo muy heterogéneo: junto a emisores BB y high single-B relativamente sólidos, persiste un segmento B3/CCC con un margen de error mucho más reducido.

Rentabilidades atractivas impulsadas por los tipos

Las valoraciones confirman que la principal fuente de rentabilidad en 2026 será el carry. En euros, los spreads Investment Grade, situados por debajo de los 80 puntos básicos, reflejan un mercado que ha vuelto a una “zona cara”, con una prima de crédito comprimida y un potencial limitado de estrechamiento adicional. En este contexto, el Investment Grade debe entenderse como un activo defensivo de carry, con una rentabilidad total esperada del orden del 2–3%, apoyada en unos tipos libres de riesgo que se sitúan cerca de los niveles más elevados de la última década. En High Yield, aunque los spreads no se encuentran en mínimos históricos, pueden calificarse de ajustados. Sin embargo, esta valoración resulta coherente con la corta duración del universo y con el bajo nivel de pérdidas potenciales, gracias a tasas de impago contenidas y a elevadas tasas de recuperación. La rentabilidad esperada, en torno al 4–5%, debería proceder principalmente del carry y no de una nueva compresión de los spreads, lo que refuerza la importancia de la selección y del control del riesgo.

Un mercado primario dinámico que debería ser absorbido por flujos todavía significativos

El año 2026 estará marcado por una intensa actividad en el mercado primario. En Investment Grade confluyen varios factores: importantes necesidades de refinanciación, inversiones vinculadas a la inteligencia artificial, la transición energética y la defensa, así como un volumen significativo de emisiones “reverse Yankees”. Todo ello se produce, además, sin el apoyo del BCE, que ya no actúa como comprador relevante. Aun así, el aumento neto de deuda en circulación debería mantenerse contenido gracias a cupones elevados y a importantes amortizaciones. La base inversora sigue siendo sólida, aunque previsiblemente más exigente en términos de calidad, duración y concesiones. En High Yield, el mercado primario seguirá desempeñando un papel esencialmente defensivo, orientado a refinanciar los vencimientos de 2026–2028 a niveles de rentabilidad cercanos a los cupones medios. El acceso al mercado debería mantenerse abierto para emisores de calidad, mientras que las operaciones que impliquen un aumento del apalancamiento tendrán que ofrecer primas de riesgo más generosas, en un contexto de flujos más selectivos.

Algunos riesgos a vigilar

Los principales riesgos no han desaparecido, y su impacto podría ser mayor en una fase avanzada del ciclo. Una desaceleración más acusada de lo previsto en Estados Unidos o Europa podría desencadenar una ampliación de los spreads, especialmente en los segmentos BBB- y High Yield. Del mismo modo, un ciclo de re-apalancamiento agresivo —a través de inversiones intensivas en IA, operaciones de M&A o políticas pro-accionistas financiadas con deuda— podría erosionar progresivamente los balances y aumentar el número de fallen angels. En el frente de los tipos, el riesgo clave sería una inflación más persistente de lo previsto, combinada con déficits públicos estructurales. Este escenario podría dar lugar a un aumento duradero de las primas por plazo y de las primas soberanas, penalizando especialmente al Investment Grade de larga duración.

Posicionamiento e implementación

En este contexto, nuestro posicionamiento sigue centrado en el carry y la calidad. En el Investment Grade, priorizamos los vencimientos cortos e intermedios (1–5 años), los balances más sólidos y los sectores respaldados por tendencias estructurales como infraestructuras, utilities, empresas industriales vinculadas a la IA, defensa y transición energética. En el High Yield, nos centramos en el núcleo del universo —BB y high single-B— reduciendo la exposición a emisores B3/CCC y a estructuras más agresivas. El objetivo es transformar una prima de riesgo relativamente reducida en una rentabilidad del 4–5% con un riesgo de impago controlado. Las subordinadas financieras y los híbridos corporativos pueden utilizarse de forma selectiva como posiciones satélite para mejorar el binomio rentabilidad/riesgo, siempre con una vigilancia estricta del riesgo regulatorio y del riesgo de extensión.

En este entorno globalmente favorable, recomendamos dos tipos de estrategias de inversión:

Fondos a vencimiento fijo, para aprovechar un carry aún atractivo y una buena visibilidad de la rentabilidad hasta el vencimiento.

Fondo de Amiral Gestion asociado a esta temática:

Sextant Regatta 2031 : fondo de selección de crédito en high yield europeo con rentabilidad objetivo y vencimiento en 2031 / Gestionado por uno de los equipos más experimentados en la gestión de fondos con vencimiento en Francia / Ofrece una diversificación rigurosa orientada a una rentabilidad consistente. Fondos flexibles, con capacidad de adaptación a los cambios en el entorno de mercado.

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Sextant Optimal Income: fondo multiestrategia de renta fija centrado en Investment Grade / Busca participar en la dinámica de los mercados de tipos y de crédito con el objetivo de reducir las fases de drawdown y la volatilidad / 20 años de experiencia en la estrategia.

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Disclaimer:

La información anterior sólo tiene fines informativos y no constituye una oferta de compra o venta de los productos aquí mencionados. La información contenida en este documento no constituye un consejo de inversión, una recomendación de inversión o un consejo fiscal. Algunas afirmaciones e informaciones prospectivas se basan en las condiciones económicas y de mercado actuales, en proyecciones y en las opiniones de Amiral Gestion